El pequeño se relaciona con el mundo a través de sus sentidos y del movimiento: aprende a comer, gatear, caminar, correr; va del movimiento al pensamiento, y se empieza a transformar en un ser independiente. Por ello, este curso –diseñado para maximizar el desarrollo psicomotor del niño– introduce al pequeño en la actividad física mediante actividades divertidas, empleando movimientos, estiramientos, juegos y ejercicios programados (según la edad y las característica de cada bebé).